martes, 4 de febrero de 2014

La música del mar

Platja de L'Esparrelló, Montiboli, Villajoyosa. Foto MEstrada


La música del mar
El Moniboli, Villajoyosa

Verano de calor, levante,
alta noche de agosto.
Es la hora del cierre para
las últimas bombillas,
los pensamientos, el ordenador,
las puertas de la casa.

Al cerrar la más íntima,
se me pone en los ojos el jardín
con el deseo irrefrenable
-tal vez inoportuno-,
de contemplar la noche.

Salgo, pues, al jardín,
donde me dejo penetrar
por el silencio hondo
de la naturaleza,
que apenas contradicen
-como lejanas melodías-
los monótonos cantos de los grillos.

Conteniendo el aliento,
intento oír las bramas musicales
de esa masa sinfónica,
ese espejo sonoro
que veo desde aquí
bajo una luna pálida y mojada.

Naturalmente,
tengo clara conciencia de que
es la hora del sueño.
Pero el sueño se ha ido de mis ojos,
de pronto estimulados
por un canto hechicero y atrayente
que me anula y me arrastra y me libera.

Y es en ese momento cuando
-con mucha precipitación
y escaso disimulo-,
me encamino hacia el mar
con el explícito deseo
de dejarme mecer por sus ronquidos

Y bien que lo he logrado, tengo
todo el mar para mí. Soy suyo.

Ligero de equipaje,
y sin otra liturgia que una
completa desnudez,
vacío el pensamiento y
me dejo acariciar
por un agua apacible
que, al arrastrarse por la orilla,
me pone en los oídos esta música,
rasgada  y venenosa
que, ya al salir el sol,
he traído a la cama.

Riiiiis, raaaaas…, riiiis, raaaaas…

Oyéndola me acuesto y, por primera
vez en los últimos insomnios,
he sentido la vida como celebración
y no como derrota.

Del libro Las orillas del mar (2013)

Mariano Estrada www.mestrada.net Paisajes Literarios

10 comentarios:

  1. Celebro Mariano el nacimiento de este Blog y que, sin prisa pero sin pausa, lo vayas rellenando con tus poemas. El hoyo es grande, pero tu creatividad podrá con el y nos asomaremos al mismo, sin mayor riesgo que el placer de leerte y disfrutarte.
    Un fuerte abrazo mi querido y viejo compañero.
    Joaquín Urbano.

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    1. Gracias, Joaquín: no creas que el reto es muy grande. Como diría nuestro antiguo compañero Andrés M. Trapiello, solo hay que ir poniendo poema tras poema. Estrené mi primera página en internet en el año 2001, cuando la Odisea en el espacio. A estas alturas ya he rellenado tres páginas y unos cuantos blogs. Este, sin embargo, se diferencia de los otros en que contendrá solamente poemas. Sin introitos, preámbulos ni explicaciones. Desnudos, como los hijos de la mar, de Machado, como las cepas de Vivente Medina. Gracias por tu celebración y tu apoyo. Un fuerte abrazo de viejo compañero y de amigo.

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  2. Que hermoso blog,me encanta el tono negro,ya sabes es mi preferido,feliz estreno de casa nueva...un beso....Mar

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    1. Hola, Mar: me alegra que te guste el tono del Blog. Los poemas ya sé que te gustan. Por cierto, pocas personas los conocerán como tú, que has trabajado durante mucho tiempo con ellos, los has modelado a tu gusto y los has embellecido. Gracias y un fuerte abrazo.

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  3. FELICITACIONES MARIANO,BELLA POESÍA,ME IMAGINO ESE MAR.LAMIENDO LA PLAYA.........Y FELICITACIONES POR EL BLOG.UN ABRAZO DESDE ARGENTINA

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    1. Hola, marisol: tú te imaginas el mar lamiendo la playa. En cambio, yo este poema lo oigo, sobre todo. Me es imposible desligarlo del ruido de las olas al arrastrarse sobre las piedras... Un abrazo

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  4. Precioso tu blog y este poema igual. El mar nos regala la mejor música , en los mejores momentos.Abrazos Mariano.

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  5. Hola, Diana: el mar es una inmensa masa sinfónica, un pozo de riqueza incalculable y un horizonte de belleza. También es un bálsamo para los cuerpos que se zambullen en sus orillas. Gracias y un fuerte abrazo

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  6. Me encanta el mar y esa inquietante energía de su masa líquida. Gracias por el poema.

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  7. "Y esa inquietante energía de su masa líquida". Una frase poética, sin duda. Y muy bonita. Gracias, Fabién. Un abrazo

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