Rosa
Sentirse amado es encontrar un sitio en el
mundo
Después de tantos años bregando con el amor, yo he llegado a
la conclusión de que es realmente una suerte tener a alguien a quien amar.
Felicidad
* Me miraste y yo me puse a temblar. Me
dijiste hola y mi corazón se agrietó de los latidos. Me dijiste ven y yo me
hundí en tus brazos con la voluntad sometida y
entregada. Así crucé la puerta de la felicidad, ese rincón del ánimo en
el que la luz no se apaga y al que la desesperanza no llega.
