Rosa, empinando los codos
El amor que llegó a ser vómito
Yo sólo soy el perro
que te lame y te huele,
que te sigue y que te, te, te...
(infusión a la hora de los toros).
La mano ejecutora
de tus y tus y tus,
en relación con mis y mis y mis,
incluyendo los crímenes
de lesa intimidad y ciertas
lesiones de autoestima.